Carta a mis Padres |
Queridos Papi y Mami:
Como ustedes ya saben, comenzó la temporada de Ligas Pequeñas en nuestra ciudad. Me siento contento con que me hayan seleccionado para formar parte de uno de los equipos.
Hay un grupo de personas que se esfuerzan porque nosotros nos sintamos contentos y nos enseñan muchas cosas, no sólo relacionadas con el juego de pelota; sino también, con el desarrollo de nuestra personalidad como individuos. Hay una gran camaradería entre los compañeros de juego. A veces ganamos y a veces perdemos, pero siempre procuramos hacer lo mejor posible. Pero solamente falta algo... ¡TU!.
A veces me siento triste cuando veo a los papás de mis compañeros y no te veo a tí, ni a mami. Siento envidia cuando a mis amiguitos los aplauden sus padres y les gritan palabras de estímulo y tú no estás allí para hacer lo mismo conmigo.
Qué triste me siento cuando cometo errores y todos me abuchean y tú no estás allí para consolarme, para darme estímulo, cuando hago una buena jugada y no puedo buscarte con la mirada para que te sientas orgulloso de mí.
Yo sé que tienes muchas obligaciones, que tienes mucho trabajo que te esfuerzas por tenerme todo lo que necesito, pero quisiera pedirte que estés allí conmigo. Que goces mis triunfos ó que sufras conmigo mis fracasos.
Qué divino sería que cuando mi equipo ganara, tú me abrazaras y me felicitaras ó cuando mi equipo perdiera tú fueras de los primeros en consolarme y estimularme a seguir adelante.
Un día yo creceré y me convertiré en adulto y ya entonces tú no tendrás oportunidad de compartir mis triunfos de niño y adolescente. Por eso te pido que me acompañes al parque, porque yo sé que junto a tí tendré más fuerzas para triunfar.
Con la ayuda de Dios y con tu apoyo sé que triunfaré. Te espero en el próximo juego.
Te adora: 
TU HIJO.